Pero Palo, en Villanueva de la Vera
Cuando llegan las fiestas de Carnaval, la pequeña localidad cacereña de Villanueva de la Vera convierte un muñeco de madera y paja en objetivo de una especie de ajusticiamiento para castigar sus presuntos abusos sexuales – o simplemente amoríos que burlaban a los maridos- sobre las mozas del pueblo. Es el Pero Palo, un pelele confeccionado artesanalmente en el propio pueblo, vestido con un característico sombrero negro y pañuelo blanco, además de perilla, que se exhibe a lo largo de varios días sobre el extremo de un largo palo.
La mañana del domingo anterior al Martes de Carnaval empieza con la llamada Procesión del Silencio, durante la cual se coloca una escalera -la Aguja- en la plaza mayor para colgar a Pero Palo al final de cada jornada. Entonces empiezan las judiás, proceso en el que el muñeco, ya completo (la semana anterior se celebra una especie de prólogo sólo con la cabeza), es paseado entre jotas, insultos y burlas de la concurrencia. En realidad no de toda, pues el género femenino más bien demuestra pesar, lo que parece sugerir que las andanzas de Pero Palo eran bienvenidas. El caso es que esto se repetirá también al día siguiente hasta que el Martes Gordo, este año el martes 15, se procederá a someter al muñeco a juicio.
La sentencia, de muerte, la pueden leer los vecinos en un cartel que porta a la espalda un joven quinto del año en curso, ataviado de forma bufonesca y recorriendo las calles en burro entre salvas de escopeta durante lo que se conoce como Corrida de las elecciones. Luego llegan a la plaza los calabaceros, que arrean a la gente con calabazas vacías aún cuando ésta se acerca a donar dinero. También llegan el Capitán (equivalente al Mayordomo habitual de las fiestas españolas), escoltado por alabarderos de gala y portando el estandarte oficial (media luna rosa con cara humana sobre fondo blanco), así como la Capitana, cuya enseña es una zarza con un chorizo colgante que representa el miembro castrado del muñeco. Una vez reunidos todos se desarrolla la Jura de bandera, un espectáculo de malabarismo con banderas.
Finalmente llega la hora de aplicar la sentencia. Un segundo Pero Palo -el original se guarda para el año próximo- es manteado a la manera goyesca, fusilado y descuartizado antes de convertirse en ceniza en la hoguera. Durante la ceremonia se reproduce la disparidad de reacciones entre los hombres -risas, burlas- y las mujeres -llantos, desconsuelo-. El fuego durante el Carnaval viene a situar el origen de la fiesta en tiempos muy remotos, aunque probablemente más tarde se incorporaran también elementos en recuerdo de algún acontecimiento local que llevó a perseguir a alguna persona, sin que se sepa quién ni por qué más allá de las elucubraciones lógicas: quizá un violador, acaso un judío…
Puesto que se trata de una Fiesta de Interés Turístico Nacional es recomendable buscar algún vuelo a Badajoz (Cáceres no ha inaugurado aún su aeropuerto) y desde allí desplazarse hasta Viillanueva de la Vera.
Foto: cronicanorte.es


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