Los Momotxorren de Alsasua

Alsasua es una localidad de Navarra de unos 8.000 habitantes (hay hotel para alojarse) que celebra unos de los carnavales más atávicos e impresionantes de España, completamente diferentes a los del sur peninsular. Sus tintes son tenebrosos, con disfraces que parecen más típicos del Día de Difuntos e incluso con toques gore.
No se sabe cuál es el origen de las características de este carnaval, aunque hay leyendas que hablan de grupos que se disfrazaban para robar y violar aprovechando el incógnito y la relajación legal que permitían estas fiestas. Quizá por eso los personajes principales de los festejos, los momorrotxen, lleven un camisón manchado de sangre.
El Momotxorro, en efecto, es el protagonista. Su figura tiene como objetivo despertar temor entre los asistentes, algo que trata de conseguir con las peculiares vestiduras que porta: en la cabeza, un cesto invertido a manera de sombrero sirve de soporte a una cornamenta bovina -que no pocas veces incluye el cráneo completo- y a crines de caballo que tapan el rostro del individuo. La citada camisa empapada de sangre (hay quien la relaciona también con sacrificios paganos) y grandes pieles de oveja le envuelven protegiendo la espalda para llevar cencerros colgados en ella. Completan el atavío un pantalón azul, las clásicas abarcas y un tridente de madera. No obstante, si el aspecto físico daba miedo peor aún era su fiero comportamiento, dando gritos, saltando, embistiendo y tocando a las mozas con el tridente para favorecer la fertilidad.
Este carácter violento provocó que perdiera cierto apoyo popular y empezó a decaer en tiempos de Primo de Rivera, terminando prohibido por el franquismo. Fue recuperado en 1982 por iniciativa del músico Enrike Zelaya, que recopiló numerosos datos que le facilitaron los ancianos pero en la actualidad la actuación de los momotxorren no resulta tan brutal como antes.
El de Alsasua es un Carnaval rural que representa elementos tradicionales de la vida en ese medio, como representaciones de la siembra, el bautizo, el cortejo nupcial, etc. Hacia las 19:30 el desfile de participantes sale del colegio público Zelandi el martes anterior al miércoles de Ceniza integrado por los momotxorren, los maskaritas (personajes con colcha atada en la cabeza) y vecinos, ellos disfrazados de fantasmas mientras que las mujeres lo hacen de sorgiñak (bruja), pero todos encabezados por Lucifer bajo la forma de akerra (macho cabrío). Este singular aquelarre, de incorporación relativamente reciente, se reúne en la Plaza de los Fueros para bailar hasta que las campanas de la iglesia anuncian que llegó el momento de descubrirse: entonces todos se quitan sus máscaras y continúan la fiesta de noche.
Alsasua está a sólo 50 kilómetros de Pamplona, por lo que no será difícil reservar algún vuelo a Noain, el aeropuerto de la capital navarra, y trasladarse luego para vivir todo esto en persona.

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